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Alicante, situada en la costa mediterránea de España, tiene una rica historia que se remonta a tiempos prehistóricos. Los primeros asentamientos humanos en la zona datan de la Edad de Bronce. En el 201 a.C., durante la expansión romana, la ciudad pasó a formar parte de la provincia romana de Hispania, y fue renombrada Lucentum. Durante este período, la región prosperó gracias a su estratégica ubicación comercial.
En la Edad Media, Alicante fue un importante enclave musulmán tras la conquista árabe en el siglo VIII. En 1244, Alfonso X de Castilla reconquistó la ciudad y la integró en la Corona de Castilla. A lo largo de los siglos, Alicante fue objeto de luchas territoriales entre los reinos de Castilla y Aragón, hasta que se consolidó bajo la Corona de Aragón. Durante esta época, el puerto de Alicante ganó relevancia como uno de los más importantes del Mediterráneo.
En la era moderna, Alicante experimentó un gran desarrollo económico, sobre todo en el siglo XIX, con la expansión del comercio de vinos y pasas, así como la llegada del ferrocarril. Durante la Guerra Civil Española, Alicante fue un bastión republicano, y su puerto fue uno de los últimos en ser capturado por las fuerzas franquistas en 1939. Tras la guerra, la ciudad creció de manera significativa, convirtiéndose en un destino turístico y comercial clave, con una próspera economía basada en el turismo y los servicios.
El arroz en cualquiera de sus variedades, aunque nuestro favorito es el arroz a banda.
La Isla de Tabarca. Sin coches y con sólo 30 habitantes, esta islita es perfecta para hacer que se pare el tiempo y disfrutar del Mediterráneo.
Pasear entre las casas blancas del Barrio de Santa Cruz, el más antiguo de la ciudad.
El Castillo de Santa Bárbara, uno de los mejor conservados de la zona y desde donde se tienen unas vistas inmejorables. ¡Sobre todo al atardecer!
El tardeo, los sábados por la tarde el centro de la ciudad se llena de gente dispuesta a tomar unas copas y pasarlo bien. Un buen lugar para empezar es el Mercado Central.
Bañarse en la playa del Postiguet, una de las más famosas de la ciudad y conocida en toda a Comunidad Valenciana.
Las salinas de Santa Pola, a pocos kilómetros de la ciudad ofrecen paisajes que parecen sacados de otro mundo.
El MARQ (Museo Arqueológico de la Provincia de Alicante) fue premiado como mejor museo europeo en 2004 y cuenta la historia de esta tierra desde la Prehistoria hasta hoy.
Descubrir la belleza escondida de las calas del Cabo de las Huertas, junto a la Playa de San Juan.
Dar un paseo cerca del mar en la Explanada de España o la Rambla de Méndez Núñez.